Desde que mi cuerpo decidió que me hice mayor, hace un par de años ya, tomo mis cereales con yogur en vez de con leche (así que no, no fue la lactosa se ve). El otro día compré dos docenas nuevas de yogures, y al hacerlo me enfadé con el mundo, una vez más.

Había comprado raciones de 125 gramos de yogur almacenada cada una en un botecito de plástico con tapa de papel metálico y recubrimiento de papel plastificado. Si por mí es, señor diseñador_de_formas_de_racionar_yogur (si, hay alguien a quien pagan por hacer eso), pueden ahorrarse gran parte del dinero en envasado e información y hacerme tarrinas de 250 gramos, si no de medio kgr. Gracias.

Además los yogures suelen venir agrupados por docenas pero, a diferencia de cuando yo era un crío, ahora se ve que los fabricantes piensan más en nosotros los consumidores y añaden un envoltorio adicional de cartón que repite la información ya accesible en las copas de yogur. Al verlo me siento terriblemente decepcionado pensando que el papel que con esmero reciclo pueda ser desaprovechado y convertido en ese carton cuyos vivos colores tal vez se supone serán inconscientemente reconocidos por mi cerebro y asociados a algo familiar y más comprable; lo siento señor_diseñador_de_publicidad_subliminal_para_envases_de_yogures (sí, hay alquien a quien pagan, y mucho, para hacer eso), no voy a consumir más por eso, así que por mí podrían también ahorrarse los costes de ese cartón y no herir mis sentimientos. Gracias.

Por último, se ve que este verano han sobreestimado el consumo esperado de esas variantes de yogur mega-saludables que vienen en botellines ridículamente minúsculos. Por eso, o no sé por qué, han decidido endosar uno de tales yogurines en cada docena de yogures normales distribuidos. Pero no sólo el derrochador formato de tales yogures me resulta una aberración. Además, el señor_diseñador_de_formas_de_distribuir_yogures ha rematado toda la faena al pensar que envolver todo el pack 12+1 en una última capa de material de plástico transparente era una buena idea. Si lo hizo pensando en mi, no hacía falta, gracias.

Por mí, querida marca_fabricante_de_yogures, puede evitarse el esfuerzo de separar el yogur en raciones de 125g nada más y puede también economizar sus gastos en cartón quitando la envoltura extra de la docena de yogures. Es más, le compraría botellas de litro de yogur si pudiera. En cuanto a mi concierne, además, no sólo puede regalar los yogurines_saludables en la calle si es que quiere ganar adeptos, sino que en caso de insistir en viciarnos a los consumidores por la fuerza, por mí puede hacerlo sin todo ese material plástico que está pagando, y regalar a los clientes del supermercado los mini_yogures_saludables en mano en la caja al pagar, por cada docena de yogures naturales. Gracias.

Oh, ¡pero no se preocupe! Aún así, cuando nos hayan ahorrado a los ciudadanos de sentido común la sensación de ser tomados por estúpidos y al planeta unas cuantas toneladas de basura al día, y ahorrarse ustedes mismos gastos en embalaje (esto último tampoco le convence, ¿verdad?), aún así, digo, yo me comprometo a seguir comprándole los yogures al mismo precio que actualmente pago; ni siquiera pido que me descuente el dinero que se va a ahorrar usted. De nada.

Y ojo que no soy amigo de las teorías de conspiración, pero a veces me pregunto si el hermano del director de la fabrica de yogures no será gerente en alguna empresa de cartones o su cuñado accionista de la de embalajes de plástico; o si tales industrias se traerán en cualquier caso (con)tratos feos entre manos .