últimamente me da mucha perecita escribir la misma cosa en dos idiomas. y aunque mi inglés de indio me da para comunicar algo pero, desgraciadamente, no para maquillar una idea, aun así prefiero por lo general escribir sólo una vez, en inglés, y llegar así a más gente con el mismo esfuerzo. como digo, es pura holgazanería. ¡lo sientorrrrrr!

pero para compensar, hoy cambio un poco los planes, y reescribo lo de hace un rato de ahí abajo en cervantino vulgar:

siempre asumí que la superstición daba al gato siete vidas. pues bien, se ve que estaba equivado; acabo de enterarme de que la mayoría de las culturas anglo-sajonas creen por lo contrario que los gatos disfrutan de nueve vidas.

pero todos sabemos que, a diferencia del nueve, el siete es un número mágico… es primo, el arcoiris tiene siete colores, los enanitos de blancanieves eran siete, como siete son los libros de harry potter o los días de la semana, etc etc

por tanto, una vez provado que nosotros los siete-ístas conocemos la verdad, y que los nueve-ístas están equivocados, declaro la guerra abierta, la enemistad, la destrucción y el asesinato, legítimos. y también cualquier otras cosa necesaria para evitar que la falsa superstición se extienda.

y así es como funciona la religión, niños

por supuesto, en verdad la cosa nunca ha sido un tema de incompatiblidades de creencias tanto como de posesion de autoridad para controlar la sociedad. pero aun así, tampoco está este ejemplo muy alejado de lo que solía ser en realidad la cosa en su discruso más superficial.

y ahora es cuando me pregunto si debería cambiar el “solía” por un “suele”