si la vida tuviera tres actos, como toda obra que se precie, entonces supongo que acabo de entrar, así como de puntillas y sin hacer mucho ruido, en el segundo. estoy aún en plena faena, ocupado familiarizándome con el nuevo set, pero de vez en cuando tomo un respiro para mirar un poco hacia atrás. y cuando recorro los momentos que recuerdo del primer acto, me veo a mí mismo, pero también a otros yos.

es una sensación extraña. porque me reconozco, no hay duda de que soy yo; porque sentia de la misma manera que ahora, entendía las cosas importantes de la vida de la misma manera, y también las cosas insignificantes, que a entonces eran grandes. y sin embargo el paso del tiempo, o no sé el qué, hace que muchos de esas escenas que recuerdo del primer acto sean eso, escenas de una obra que veo desde fuera.  y sentado en la butaca A17,  me veo a mi mismo como si fuera otra persona actuando para mí mismo.

pero yo no quiero ser espectador de mi propia vida; me gustaría que incluso los comienzos de aquel primer acto sigan palpitando dentro de mí cada. pero no puedo hacer nada supongo, es ley natural que el significado real de yo sea local, y que tal vez sólo comprenda una ventana de unos veinte años. me consuelo pensando que eso hace mi algo que crece, algo dinámico. pero aún así me da miedo pensar la cantidad de cosas de mi yo actual, que siente tan intensamente todavía, que se recordaré solamente como otros yo cuando cuando entre, de puntillas de nuevo, en el tercer acto.