una aclaración

Sobre las matimágenes, formulanimaciones, demos, etc… me gustaría aclarar que, al menos en lo que a mí respecta, no pretenden aportar nada al mundo de la narrativa, ni contar una historia. En concreto, no me pongo gafas de pasta, me enchufo un mac ni me declaro diseñador; no soy tan pretencioso. Mucho menos me considero pintor ni poeta; no soy tan ingenuo. Tengo muy presente de dónde vengo: una escuela de ingeniería.

Así, las matimaciones no son nada más (ni nada menos) que una demostración. Pero no una demostración tanto técnica (que también, ¡cómo ocultarlo!) como una prueba de que las matemáticas pueden servir propósitos artísticos. Más allá de para producir software, las mates pueden ser simplemente brocha y pintura.

La tesis aquí es que hay una via diferente por explorar que es la de poner las mates directamente, desnudas, al servicio de las mentes artísticas (animadores, iluminadores, etc). Eso no significa que un artista deba aprender logaritmos, ni que un ingeniero tenga que aprender a crear animaciones con narrativa. Lo que significa es que ambos pueden sentarse juntos en una mesa y hacer magia.

Es algo más que una idea en la que creo, es una filosofía que he adoptado y por la que merece la pena hacer un poco de ruido.

Durante esta cruzada, empujado por la idea, y con el propósito de probar lo que digo, he tenido y aún tengo que aprender a hacer cosas sin demasiado mal gusto. Otros, en cambio, son personas más híbridas y hacen cosas más artísticas, y tal vez menos matimpresionantes (pero no siempre, ¡hay de todo!). Pero eso es en cualquier caso ya otra historia aparte, y de seguro una discusión diferente.

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