Más de uno habrá notado ya a estas alturas que las paletas de azules y amarillos (con variantes verdosas y naranjosas respectivamente) llevan un buen tiempo de moda en las películas. De hecho, varios años. Y muchos se quejan de que ya huele que todos los films abusen del mismo esquema de colores (véase aquí).

La primera que vi de ese pelo fue The Island (2005) y, para ser sincero, a pesar de la historia (soooosa) y el género (explosiones…), la peli me moló por los encuadres y los sobre todo colores. Aún era novedad, y los tonos tan agresivamente amarillos y azules hicieron que tuviera la sensación de estar viendo fotogramas sacados de una revista de moda en vez de ser tomas tradicionales.


The Island – 2005

En fin, digan lo que digan y critiquen lo que critiquen a las pelis amarilloazuladas hoy en 2010, a mí (que veo me suele atraer lo cheesy), lo confieso, me siguen molando.