de hecho, aun a sabiendas de que la RAE está continuamente limpiando, puliendo y refinando detalles de la lengua castellana, no me importaría nada, es más, agradecería, si tomaran algunas decisiones un poco más drásticas. teniendo en cuenta que el español es una lengua de mayor y mayor interés internacional, y que siendo un lenguage bastante fonético (si sabes hablar, básicamente puedes transcribir, y viceversa), sería un moviemiento interesante el quitarse de encima las pocas excepciones y particularidades que le quedan aún. básicamente, mi posición es que una ortografía más sencilla no hace la lengua menos rica, pero faciltia su aprendizaje y difusión.
por ejemplo, hace mucho tiempo que perdimos la capacidad de pronunciar la “v” (cosa que nos trae de cabeza a los que intentamos hablar cualquier otro idioma que el castallano). por tanto, más allá del valor histórico o etimológico que pueda tener, que propósito hay en mantener dos maneras de transcribir un mismo sonido. salvando los casos en los que la ‘v’ y la ‘b’ permiten diferenciar entre dos significados diferentes (”tuvo”, “tubo”), la implantación de la “b” como forma estándar de codificar el sonido en cuestión facilitaría la vida a estudiantes de todo el mundo. incluso en casos de solapamiento de significados, el crear nuevos homónimos no provocaría mayor confusión que la que produce ahora la falta de diferenciación fonética.
lo mismo diría de las aplicación de la “g”, “j” y la “gu”, que aun siendo regular y sencilla, no deja de ser poco coherente. mi voto es para los que promuevan reemplazar todas las “g”s por “j”s, y todas las “gu”s por “g”. exactamente el mismo principio debería aplicarse a la “c”, “k” y la “q”. nos sobraría una letra ahora, la ‘z’, que podríamos aparcar junto a la ‘w’ como letras en desuso.
por último, la “h”, que los vascos nos encargamos de introducir en las palabras latinas que comienzan con “f” (pues en vasco no existe la “f” como comienzo de palabra), como el caso del hierro (de ferro), hogar (de fuego), humo (de fumo), podría bien ser eliminada. tanto en estos casos que menciono , como en todos los demás.
tampoco sé de ningún español menor de 70 años que sepa pronunciar la ‘y’ (recientemente renombrada a “ye” en vez de “i griega”) y la ‘ll’ (doble ele) correctamente. teniendo en cuenta que el futuro de estas dos letras es como el de la “v” y la “b”, tal vez podríamos dejar que la ‘ll’ se uniese a la ‘w’ y la ‘z’ en el trastero de la lengua castellana.
en fin, creo que deberiamos bienvenir y promocionar todo cambio que simplifique la escritura y lectura de un idioma, y acerque ambas a su pronunciación, sin que se altere su expresividad ni riqueza ni sabor. porque todo lo demas, es solo historia.
en modo ingeniero – lo simple es bello