Monthly Archives: July 2010

things that make my day

It’s always heartwarming to receive news from people who decide to hang some of my mathemagics in a wall. This picture was sent to me from Oslo, Norway.

Me encanta recibir noticias de gente que decide colgar alguna de mis matemagias en una de las paredes de su casa. Esta foto me ha llegado de Oslo, Noruega.

templado

De Guatemala a Guatepeor, cada vez que me mudo de ciudad es para ir a climas más y más chuVascosos y fríos. Empecé en Donostia, mi ciudad natal, en la que llueve mucho pero disfrutamos de un verano caluroso. Después me mudé a Bruselas, donde llueve menos, pero el cielo está encapotado casi todo el tiempo. Ahora estoy en San Francisco, donde el invierno es moderado pero el verano no existe – rara vez estamos por encima de los 18 grados.

Por suerte esto no es un problema para mí, estoy más que acostumbrado, y desde luego prefiero andar por los 18 que por los 28. Pero no me importaría tener dos o tres graditos adicionales – más que nada para poder ponerme manga corta más amenudo.

¿Por qué no se puede tener todo; el tiempo perfecto de Donostia, la tranquilidad de Bruselas, y la calidad de vida de San Francisco? ¡Aix!

back to the 90s

or in other words, if you pick both rectangular – x and y – and polar coordinates – radious (r) and angle (alpha) –

sudoku – una trampa

voy pensando en mis cosas, como casi siempre. se ve que acabamos de pasar por una nueva estación, porque una señora mayor toma asiento al lado mío. lleva una pila enorme de periódicos bajo el brazo, y cuando se encuentra cómoda en el asiento abre uno por la sección de pasatiempos y se pone a resolver un sudoku.

empieza con un escaneo sistemático de filas y las columnas en busca de cifras que salgan por si solas. lo sé por cómo pasa el bolígrafo por encima del tablero y por las cifras que está colocando. nos detenemos, sale gente, entra gente, y reanudamos el viaje. nah, juega demasiado mecánico para mi gusto. frenamos, sale gente, entra gente, y retomamos el traqueteo. se ha bloqueado, mira fijamente el sudoku pero no añade más cifras. no ha visto un dos que puede añadir a una de las columnas porque ese lugar no puede encajar ni el cuatro ni el cinco que han de ir por narices en otro lugar debido a que el cuadrado suroeste 3×3 ya tiene su cuatro y su cinco.

quisiera ir distraído y pensar en mis cosas, como casi siempre. pero esta vez no puedo; decido preguntarle si puedo echarle un cable. le explico lo del dos, brevemente, pero me da la sensació de que no le interesa escuchar el razonamiento. de hecho, me parece que la señora hubiera estado esperando simplemente a que me dirigiese a ella y tuviera una escusa para hablarme.

deja el sudoku y me empieza a contar, con acento ruso, que viene del trabajo y que cada día recoge todos los periódicos abandonados que encuentra en la estación de b.a.r.t., o los que la gente deja en el sofá tras haber leído sólo la parte de deportes, o incluso alguno de los que dan gratis y que están en esas máquinas al lado de las escaleras mecánicas. dice que los van a tirar a la basura de todos modos, y que ella les da un último uso. habla mucho y rápido y con energía. de hecho no calla, y yo pienso quién demonios me manda meterme donde no me llaman, he caído en su trampa como un gorrioncito indefenso. ahora ya no me suelta hasta el final de viaje.

paramos, sale gente, entra gente, y arrancamos de nuevo. me cuenta detalles de su vida en américa, de sus hijos, de la política y de todo. me parece una ancianita entrañable, pero hoy, justo hoy, yo quería ir a mi bola. bueno, como casi siempre…

empezamos a decelerar y le digo que ésta es mi parada. entonces se apresura y saca un segundo boli de su bolso, me lo da, luego me pone un periódico en las manos, y me dice que es para mí y que me merezco uno. y no es por haberle ayudado con lo del dos, claro.

eso es solidaridad

hasta ahora había visto el dramático final de muchas fiestas mal terminadas en casi todas las modalidades posibles. sentados en un banco, en la mitad de la plaza del pueblo, en una esquina oscura, en un árbol, en el baño de un bar, contra una pared, e incluso en una bolsa del carrefour en la mitad del transporte público.

lo que no había visto nunca antes es a alguien recurrir al bolso de una amiga, quien generosamente saca antes todas sus carteras, pañuelos, espejos y pintalabios, y después cede el bolso para que la primera pueda potar.

la de cosas sorprendentes que me regala el b.a.r.t. cada noche.

so far i have seen quite some amount of different ways to dramatically end a wrongly finished party. in a bench, in the middle of the street, in a dark corner, in a tree, in the toilet of a pub, in front of a wall, even in a plastic bag while travelling in the underground.

what i had never seen before, until today, was somebody using a generous friend’s bag. first get the wallet, some napkins, a mirror and some make-up accessories out of it, et voilà, the bag is ready for the former to puke.

night rides in the b.a.r.t. definitely are an endless source of surprises.

thanks i am this naive

i was too confident
and i surely was too naive
that’s why i believed, i guess
and that’s why i tried

and you know what…
it worked
if it simply worked
if it simply fucking worked.

what can i do?

cosas que acaban de culo

círculo, tentáculo, artículo, crepúsculo, obstáculo, receptáculo, corpúsculo, espectáculo, mayúsculo, habitáculo, testículo, montículo, ventrículo, ridículo, vínculo, oráculo, monóculo, versículo, cubículo, cálculo, fascículo, vehículo, tubérculo, retículo, músculo, minúsculo, folículo

no es que tenga una obsesión, ¡es simplemente que me hace gracia!

uno de esos otros yo

estoy sentado en una mesa de madera, frente a una ventana en un apartamento en algún lugar del mediterráneo, en esta mañana de verano de calor infernal. la casa está casi a oscuras, todo cerrado a cal y canto, y a pesar del calor el suelo (que es de baldosas!!) está helado. tengo una cocina chica de madera tras de mi. la entrada está a la izquierda y los dormitorios, uno de ellos con literas, a mi derecha. por la ventana veo un jardín reseco en el que sólo hay unas flores amarillas. al jardincillo se accede por la puerta que está a la izquierda de la ventana, y en él no hay mucho que hacer más que observar como esos insectos rojos que lo inundan todo como una plaga deambulan entre las flores. la única sombra que veo es bajo la puerta que da al jardín, y allí los baldosines color teja del suelo queman como brasas si los tocas. de todos modos, aunque quisiera, no podría.

miro el vaso de agua que tengo al lado y después la goma de borrar Milan que hay a su lado; estoy agobiado en esta mañaba sin olor ni sabor ni tiempo, de pesada y abrasante calma. y este horrible libro de Santillana no ayuda en absoluto. lo odio. todavía tengo que completar las dos páginas de sinónimos de hoy antes de pasar al Rubio de caligrafía – hoy tocan deberes de lengua. qué asco. estoy deseando que llegue la tarde y con ella el fresco, y vayamos por fin a las rocas de la costa a intentar pescar unos peces, a recoger unos berberechos y leer mi libro de programación con los pies en el agua. pero para eso aún falta una vida; qué lento que pasa el tiempo aquí.

otros yo

si la vida tuviera tres actos, como toda obra que se precie, entonces supongo que acabo de entrar, así como de puntillas y sin hacer mucho ruido, en el segundo. estoy aún en plena faena, ocupado familiarizándome con el nuevo set, pero de vez en cuando tomo un respiro para mirar un poco hacia atrás. y cuando recorro los momentos que recuerdo del primer acto, me veo a mí mismo, pero también a otros yos.

es una sensación extraña. porque me reconozco, no hay duda de que soy yo; porque sentia de la misma manera que ahora, entendía las cosas importantes de la vida de la misma manera, y también las cosas insignificantes, que a entonces eran grandes. y sin embargo el paso del tiempo, o no sé el qué, hace que muchos de esas escenas que recuerdo del primer acto sean eso, escenas de una obra que veo desde fuera.  y sentado en la butaca A17,  me veo a mi mismo como si fuera otra persona actuando para mí mismo.

pero yo no quiero ser espectador de mi propia vida; me gustaría que incluso los comienzos de aquel primer acto sigan palpitando dentro de mí cada. pero no puedo hacer nada supongo, es ley natural que el significado real de yo sea local, y que tal vez sólo comprenda una ventana de unos veinte años. me consuelo pensando que eso hace mi algo que crece, algo dinámico. pero aún así me da miedo pensar la cantidad de cosas de mi yo actual, que siente tan intensamente todavía, que se recordaré solamente como otros yo cuando cuando entre, de puntillas de nuevo, en el tercer acto.

back to the piano

few weeks ago i realized i should learn to read music sheets so i don’t have to play always by ear. yesterday i thought it would be a good idea to actually write too. so i made this exercise: take a piece of a song and listen to it in mp3, try to play it by ear, then write it down in a music sheet. yeeah. my ear is just a regular ear, so in the process i probably got lots of notes wrong, and on top of that i guess i did all sort of mistakes in the writing process, so it’s certainly a catastrophic music sheet. but i don’t mind, it’s my first written thing ever, so i’m very happy! and you have to start somehow right? will scan it and upload this weekend so we can all laugh together. for now, this is the life recording of the song “played” by me right after i kind-of-got-it after listening to the mp3 and trying for few minutes:

pachelbel (v00)

linux is a joke

i tried to install three different software applications today in this Linux box  (skype, renoise, milkytracker). i failed miserably, for a number of different reasons each time. no more words. i give up. really. this is a joke.