De hecho, supongo una cosa es la gramática y otra cómo se utilice. Sea el árbol de la gramática aquél que define todas las frases posibles (completa o vagamente) legales, donde cada palabra se conecta a todas las otras que potencialmente la siguen. Nada nuevo, es una idea muy antigua.
Ya tenemos la topología del idioma, ahora la geometría: repartamos el grosor de cada rama entre todas las subramas en las que se bifurca proporcionalmente a la probabilidad de que las palabras correspondientes sean dichas. La geometría depende pues del contexto, de quién hable el idioma, y de alguna manera la irregularidad de las ramas de su árbol refleja su idiosincracia y parte de su cultura. Frases hechas (en España la rama más gorda que parte de “quedarse a dos” es la que lleva a “velas”), referencias culturales (una de las ramas gordas que salen de “un dos tres” es la que lleva a “responda otra vez”), etc, todas introducen irregularidades al árbol.
Lo divertido sería superponer visualmente los árboles del español argentino, el ibérico, el peruano, el mexicano, y todos los demás, que comparten la misma topología pero tienen una geometría diferente, una distribución diferente de sabia, y ver/entender (¿no son la misma cosa?) sus peculiaridades individuales. Es más, me gustaría ver mi árbol particular, ese que me oprime y no me deja expresarme y decir las cosas como las siento, y ver después el de mi hermana, el de una amiga suya, el del novio de aquélla, el del jefe de él, el del panadero del jefe, el del alcalde del pueblo del panadero, … y así pasando por muchas personas y lugares, como si fuera una animación.
Tal vez, si se pudiera computar este árbol o “firma lexicoculturopersonal” de cada individuo, comunidad y pueblo, tal vez se pudiera desarrollar una ciencia social (ciencia en cursiva, por favor) que ayudara a descifrar la historia, entender el presente, predecir la procedencia de las personas, optimizar discursos políticos automáticamente según la audiencia, adaptar el lenguaje en los colegios para llegar mejor a los alumnos, etc… Aunque por otro lado no se me ocurre ninguna forma no terrorífica (estilo ciencia ficción catastrofista) de extraer esa geometría.
En fin, idea de trastero, e intento desesperado de frase memorable del mes: la topología del árbol es la gramática del idioma, y cada una de sus geometrías reflejan la cultura del grupo que la habla.
Nota mental: dejar de abusar de mi ignorancia y enterarme antes de qué significa “cultura”.
Lo siento, a veces me toca volver a la adolescencia.