Las matemáticas fueron durante más de tres mil años, ante todo, geometría. Ésto es algo que siempre me ha fascinado, porque significa que los problemas eran planteados y resueltos en términos visuales. Muy diferente de como lo hacemos hoy, que disponemos de una herramienta sistemática y simbólica llamada álgebra, inventada por Diophantus (año 200) y al-Khwa-rizmi (año 800, a quien por cierto debemos el término algoritmo).
Supongo que esto es herencia del renacimiento, cuando en algún momento las matemáticas que se ven y palpan mediante los sentidos, es decir, la geometría, fueron menospreciadas en favor del álgebra que era más abstracta, más elevada y alejada de lo terrenal. No sé si en verdad se trató de una segunda plaga de pitagorismo y platonismo asqueroso como lo acabo de plantear, o símplemente que el álgebra se reveló como una herramienta terriblemente eficaz con reglas y métodos sencillos, capaz de atacar problemas complicados sin el esfuerzo de construir imágenes, de imaginar. Sea como fuere, el resultado es que hoy en día hemos perdido la capacidad de interpretar las relaciones y estructuras de las cantidades en términos de formas, cuerpos y superficies. Somos incapaces de hacerlo incluso para los ejercicios de colegio más sencillos. Pero no nos deprimamos, creo que es normal; los profes nunca nos enseñaron a pintar y dibujar los problemas, sino a transcribirlos en ecuaciones y resolverlos mecánicamente ajenos a toda intuición.
Personalmente, a pesar de que por suerte me las apañé para crear metáforas para muchos de los conceptos enseñados en el cole y la universidad (por lo general en lenguage de formas y ritmos), no deja de sorprenderme lo profundo de las habilidades de los griegos para pensar visualmente. En mi humilde opinión los antiguos matemáticos fueron realmente lejos en el arte de comprender geométricamente. Tanto, que mi mente, cegada por culpa del álgebra simbólica, tiene dificultades para comprender.
Por eso acabo de comprar “Los elementos”, que no es el nombre de un grupo de rock ochentero underground, sino la obra más importante escrita hasta la actualidad en el mundo occidental, por Euclides de Alejandría, padre de la geometría. Si todo va bien mañana lo tendré sobre mi mesa. Estoy ansioso por sumergirme en sus páginas, escritas hace 2300 años, y descubrir cuánto nos estamos perdiendo. Quiero aprender muchas cosas, y desaprender algunas pocas; pero sobre todo dejar de ser miope.